Del 18 al 24 de junio, Mendoza fue sede de una iniciativa científica sin precedentes en la industria vitivinícola regional. COVIAR, Espacio Fecovita, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, la Cátedra UNESCO, Emoturlab y la Municipalidad de Maipú impulsaron un sistema de cata basado en sensaciones y emociones desarrollado en el único laboratorio de este tipo en el mundo, con sede en las Islas Canarias. Espacio Fecovita se convirtió así en la primera bodega de América Latina en aplicar esta metodología.
A diferencia de la cata tradicional, el sistema no evalúa aromas, sabores ni estructura en boca, sino las emociones que el vino despierta en quien lo prueba. Una cámara filma al catador mientras consume cuatro copas en condiciones de cata ciega; luego, un software procesa sus microexpresiones y determina qué emoción generó cada muestra, entre ellas alegría, tristeza, pasión, enojo o amor. «Esto te capta otra cosa, qué sensación está causando ese vino en esa persona», explicó Daniela Plaza, responsable de Espacio Fecovita.
Participaron mayores de 18 años de todo perfil, desde estudiantes y jubilados hasta enólogos y vecinos sin experiencia previa con el vino. El experimento se realizó con entre 150 y 200 muestras para garantizar resultados estadísticamente significativos, dado que el estado emocional individual puede condicionar las reacciones.
Para la bodega, la experiencia tiene un valor que va más allá de lo científico. «Que nos llamen desde una universidad del exterior, y que un laboratorio único en el mundo ponga los ojos en nosotros, fue un orgullo enorme», señaló Plaza
Los resultados también abrirán preguntas concretas sobre sus propios vinos: la línea Dilema, orientada históricamente al segmento joven, podría mostrar una afinidad emocional más amplia; y vinos de alta gama podrían revelar conexiones inesperadas con públicos distintos de los previstos. En definitiva, el estudio aportará algo difícil de obtener por otras vías, no lo que el consumidor piensa sobre el vino, sino lo que el vino le hace sentir.
Lic. Alejandra Cañadas




